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A la mujeres no les gusta follar |
Alvarez Rabo |
Precio: $20.00
Historieta humorística 36 páginas en blanco y negro más portadas a color Castellano Doedytores
987-9085-15-9
cm.
Doedytores
Dice el autor:
"Nunca me han gustado los hombres. No hablo sólo en el plano sexual, no. Nunca me ha gustado el alma masculina, la cual por desgracia conozco bastante bien. La MUJER (siempre con mayúsculas) es agua mientras que el hombre es una puta piedra con un apéndice duro. Me gustaría que nos hubieran erosionado hace tiempo y no tener que sentirme culpable por tener rabo. ¿Y que esperaban? No me gusta el género al que pertenezco. Me avergüenzo cuando alguno se cree con el derecho de invadir vuestra intimidad con un piropo, o para que no pisen un charco, el hombre sólo ponga su chaqueta cuando, por justicia, lo que tendría que hacer es tirarse de cabeza y poner su pecho desnudo para ser pisado por unos zapatos de tacones tan finos como estiletes.
Aún hoy en día, en pleno tercer milenio, al salir de paseo matrimonios juntos, parejitas o pandillas de jóvenes, los machos siguen yendo por delante controlando el territorio y hablando de cosas de "caballeros" (fútbol, dinero, autos, trabajo, política barata, computadoras, chicas y brabuconadas sexuales) mientras que las mujeres, por detrás, hablan de "sus cosas". A mí nunca me verán en el grupo de adelante, prefiero la palabra de una mujer al discurso de un hombre. No saben lo que me hubiera gustado haber nacido mujer y, por supuesto, ser lesbiana."
¿Quién es el autor de esta obra reveladora?
Alvarez Rabo es un historietista y humorista español que lleva ya 14 libros públicados en su país, y su opera prima, A las Mujeres... ha sido traducido al italiano, al portugués y ahora al argentino.
Nació hace años, y el mismo día en que se desarrolla la novela "Ulises" de James Joyce, en Monforte de Lemos (Lugo, España). Sus padres emigraron a Bilbao cuando él era tan sólo un niño. Estudió en un colegio del OPUS DEI donde fue objeto de tocamientos. De jovencito luchó por la libertad de todos, perdiendo en seguida su propia libertad. Cuando la recuperó, logró entrar a trabajar en la sección de deportes, caza y pesca de El Corte Inglés donde aún continúa (tiene que ocultarnos su rostro para no poner en peligro su puesto de trabajo.) Esta casado con una mujer que tiene más carácter que Jantipa (la esposa de Sócrates) y tiene dos hijos, Yhedra y Jhónatan, a los que adora. Su hobby preferido es leer El País Semanal todas las semanas y que se la chupen de vez en cuando (todas las semanas es muy difícil). Alvarez Rabo empezó a hacer cómics a la edad en que la gente suele dejar de hacer cómics. Nunca quiso sacar dinero con ello y es esta una de las pocas cosas que consiguió en su patética existencia. El 11 de septiembre de 2002 (aniversario del golpe de estado chileno) procedió a su "suicidio creativo" al no haber recibido las 1.000 cartas de apoyo que pidió a sus seguidores, y sobre todo, por la falta de interés que su obra suscitó en los "Mass Media". A partir de entonces ALVAREZ RABO es, junto al Che Guevara y Diana de Gales, leyenda.